tiempo es el mayor de los derroches”
Benjamín Franklin (1706-1790)
Político, filósofo y científico estadounidense.
En la campaña electoral del 2012, estarán cumpliendo 14 años de revolución. Les resta 3 años y medio para revertir la grave situación que vive el país. En un gobierno de los conocimos antes de la llegada de Chávez, cualquier mortal mantendría la esperanza que el aparato del estado lo pondrían a funcionar, con sus errores, a su máxima capacidad, en un esfuerzo por minimizar la perniciosa situación. Los gobernantes estarían preocupados porque tendrían fecha para rendir cuentas al pueblo en el entendido que el pueblo es sabio y no necesita leer balances financieros y entender cifras macroeconómicas para saber al dedillo quien fracasó y menos merecer que le reiteren su confianza. En la campaña electoral del 2012, pasando por las legislativas de 2010, será algo bien difícil de justificar para pedir votos.
Cómo cada región tiene su particularidades, sus demandas y esperanzas, vamos tocar algunas deudas de la revolución con nuestro estado y nuestro municipio. Con cerca de 11 años en el gobierno, todo el poder y recursos económicos ilimitados, vemos como la autopista Barcelona – Crucero de Maturín es una calamidad, no han concluido el tramo Cantaura – El Tigre, la carretera El Tigre – Soledad, a pesar del bacheo que le hicieron hace unos meses, está otra vez de terror y no incluyo la de El Tigre – Pariaguan, porque destaparía la caja de Pandora del desastre de la vialidad estadal. Esas omisiones, para llamarlas piadosamente, en la campaña electoral del 2012, pasando por las legislativas del 2010, serán algo difícil de justificar para pedir votos.
En nuestro municipio, al igual que cualquier otro de los estados de Venezuela, no se han solucionado problemas bien puntuales como P.ej., la salud, la vialidad interna, la infraestructura educativa, la electricidad, el agua potable, las aguas servidas, la inseguridad, el desempleo, el alto costo de la vida, la violencia, la vivienda, los drenajes y para no continuar abundando en detalles, el cordón de miseria de nuestros barrios. Esas serán otras omisiones más terrenales que le serán, en la campaña electoral del 2012, pasando por las legislativas del 2010, bien difícil justificar para pedir votos.
El Presidente Chávez, que se vanagloria de ser un soldado, debería tener presente estos avisos, porque la sabiduría popular le indica que “En guerra avisada no muere soldado” y no hay dudas que como gobernante, de fino olfato político y con los mejores servicios de inteligencia activados, no hay ciudadano mejor enterado que él, de esta nefasta situación que viven los venezolanos y que de no actuar a tiempo y trabajar duro para revertir este público, notorio y comunicacional desastre gubernamental, le será, en la campaña electoral del 2012, pasando por las legislativas del 2010, bien difícil justificar para pedir votos.
