jueves, febrero 28, 2008

Alianza Bravo Pueblo

En política, la línea
recta es la más corta

Benito Juárez (1806-1872)
Político y expresidente de México.

Para que exista una democracia estable, fuerte y consolidada es requisito indispensable la coexistencia de organizaciones políticas robustas, vigorosas y sólidas. En la última década la debilidad de los partidos políticos, dio pie a toda clase de tropelías desde el poder unipersonal al caudillo militar. En su afán de imponer un solo pensamiento, una única visión de país y todo vestirlo de forma unicolor, llegó a controlar todas las instituciones e intentar gobernar hasta su último hálito de vida. La sociedad democrática del país lo derrotó pacifica, democráticamente, le ratificó la fecha de salida y abrió las puertas de nuevo al sistema de partidos. Es una nueva y exigente oportunidad. Prohibido equivocarse.

Indiscutiblemente que el cheque que extendió la sociedad democrática a los partidos políticos no fue en blanco. Es imprescindible que los dirigentes entiendan el nuevo escenario político, eviten repetir los errores del pasado, se empinen sobre las dificultades – aún persistentes – se ganen de nuevo la confianza del electorado, cambien de actitud y se coloquen a tono con las nuevas realidades. Los que piensen que los partidos son únicamente maquinarias electoralistas, vacías de contenido, que pretendan mantener atados a sus seguidores viviendo de los réditos del pasado y por sentimientos atávicos y nostálgicos, le darán argumentos a los vivarachos de la antipolítica, y continuarán languideciendo e indefectiblemente desaparecerán. Hay que aprender la lección.

El pragmatismo corruptor que invadió los partidos políticos de la cuarta y la quinta república tiene que dar paso a modernas formas de organización partidista con tesis políticas actualizadas, propuestas creíbles, realizables y ajustadas a las aspiraciones de las grandes mayorías. La hora actual reclama partidos competitivos, descentralizados, con contenido social que obtengan prestigio, entusiasmen a la ciudadanía. Eso sólo se logrará con dirigentes políticos que abracen la lucha política con mente actualizada, que asuman la profesión como un sacerdocio, con sentido histórico y nunca como aprovechadores de coyunturas electorales. Eso es oportunismo ramplón que la gente ha rechazado hasta la saciedad. La experiencia lo ha demostrado.

En esa dirección Alianza Bravo Pueblo, partido socialdemócrata de Venezuela, tiene como tarea fundamental en su accionar político, trabajar muy cerca del pueblo, colocando el oído en sus reclamos, aspiraciones y dar respuestas que satisfagan las interrogantes que se plantean en nombre de las comunidades, las de ahora y las que anticipan sus dudas sobre el futuro que nos corresponderá vivir en estos tiempos turbulentos. No hay que temerle a la globalización, mucho menos verla como un bicho raro que nos devorará. Esa es una realidad que tenemos que afrontar sin pruritos de ningún tipo, insertarnos en ella, domesticarla y ponerla al servicio de nuestro desarrollo. O nos adaptamos o perecemos.

En Alianza Bravo Pueblo estamos comprometidos a contribuir con la edificación de un nuevo país. Eso no se improvisa, ni se alcanza con griterías, descalificaciones y luchas fratricidas. En esa tarea todos somos necesarios y también tenemos que reconocer como interlocutores válidos a la sociedad organizada en miles de ONGs, Asociaciones de Vecinos, Consejos Comunales, sindicatos, ligas campesinas, gremios profesionales y empresariales, clubes sociales, deportivos, centros estudiantiles y fundamentalmente un pueblo que lee, escucha la radio, ve televisión, que es participativo y se moviliza constantemente. Hay que avanzar en la consolidación del sistema democrático y para eso es imprescindible aglutinar todas las fuerzas posibles. En la unión está la fuerza.
Ya lo dijo Bolívar: "Uníos, uníos o la anarquía os devorará" La unidad entonces es en torno a las ideas, las propuestas, programas y acciones que conduzcan a la solución de los graves problemas que agobian al país, los estados y las localidades. En esa escenario cabe la aspiración política de cada cual teniendo presente en no convertirse en un obstáculo para la unidad que es el otro concepto que nos abarca a todos. Mucha rectitud y el camino se tornará muchísimo más corto.

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